Yo quería escribir acerca del precio del cobre... de los niveles de la conciencia... Pero, Gabriel posteó este podcast extraordinario.
Tienen que escuchar esta entrevista que le hicieron a Humberto Maturana hace un tiempo, lo que nos enseña a todos, pero, especialmente a los padres, no puede perderse...
Seguramente hay mucho que cavilar al respecto. A mi me aclaró que los padres debemos evitar caer en esos estados que nos impiden ser siempre amorosos con nuestros hijos, distinto a a veces. Si, porque (yo el primero) muchas veces les ponemos la cosa dificil a nuestros hijos, preocupados por prepararlos para la difícil lucha por la vida.
La visualización de la problemática de la educación de los hijos, a través de la historieta de Woody Allen padre jugando ajedrez con su hijo es genial. Woody padre se plantea, "Si gano el juego voy a socavar la auto estima de mi hijo... En cambio, si pierdo, creerá que todo es fácil en la vida, y también lo estaré perjudicando..." Finalmente, sin saber que hacer, se para y tumba el tablero de juego... Y, Woody hijo se queda pensando, "El mundo es un caos".
Entendí de Maturana, que nacemos amorosos y queremos vivir en ese espacio hasta la muerte. Me parece obvio por lo demás. Pero, el plantea que esta es la realidad biológica de los seres humanos (y de los seres vivos también...).
Nos afectamos y afectamos a los demás a través del lenguaje y nuestras acciones... El maltrato o la carencia de afecto enferma al ser humano y las sociedades... La agresividad y el crimen encuentran su fuente en esta carencia... La autoridad excesiva se autodestruye o destruye todo a su rededor, pero, no permanece... Sólo el autorespeto y respeto a los demás permite una convivencia natural y el desarrollo de nuestras potencialidades.
Entonces, debemos ser amorosos con nuestros hijos, para que ellos se autorespeten y puedan respetar y ser amorosos con los demás; explicándoles que la vida es difícil y porqué, no haciéndoles la vida más difícil.
Humberto da unos cursos. Ojalá algún día se entusiasme y venga a Puerto Rico...
Notable.
Leyendo a Gladwell, encontré este artículo sobre Judith Harris sorprendente, con una idea aparentemente peligrosa. Judith es una sicóloga que sostiene que la influencia de los padres sobre los hijos, en su crianza, es mínima o ha sido enormemente exagerada —que en el desarrollo de la personalidad y conocimientos, los pares son mucho más influyentes. Los padres dejarían su huella solamente en la transmisión de sus genes (un ejemplo). En otras palabras, hay mucho de comportamiento heredado —cuestión que encubría y permitía suponer que la crianza (à la Freud) tenía un peso exagerado.En sus propias palabras:Parents do influence their children’s behavior—of course they do, she said at the convention. But the influence is in context, specific to the home. When children go out, they leave behind the behavior they acquired at home. They cast it off like the dorky sweater their mother made them wear.
Los muchachos se comportan de una manera en casa, acomodando los requerimientos de sus padres, y de manera muy distinta en la escuela frente a sus pares. De aquí al ejemplo de la Cenicienta, que era una frente a su madrasta y otra muy distinta con el príncipe.Es evidente que la presión de los pares es muy importante. ¿Y alguién lo duda, recuerdan lo importante que era la influencia del grupo durante la adolescencia? Quizás un evolucionista justificaría este afán porque es ahí, y no en la casa, donde los muchachos tendrán que procurar sobrevivir.
El ejemplo clásico —hay otros muy buenos— es el estudio de un grupo de negritos que viven (con un sólo padre) en distintos vecindarios. Con las mismas dificultades, los muchachos que se criaron en el barrio pobre resultaron todos mucho más agresivos que los que residieron en el barrio de clase media, donde habrían adoptado la cultura menos agresiva de sus pares.
También está el ejemplo que recalca las diferencias del comportamiento de los padres frente a los niños. En este caso, dos hijos con personalidades muy distintas, que pasean con su madre, se encuentran con un perro; cuando la nena le pide a la mamá llevarse al perrito para la casa, la mamá le contesta que se aleje del perro porque puede ser peligroso. En cambio, al nene que cruzó a la vereda del frente por miedo al perro, la mamá lo llama asegurándole que el perro es totalmente... inofensivo.
Entonces, nosotros los padres debemos preocuparnos mucho más...
- por las amistades de nuestros hijos —lo que no me parece difícil de comprender;
- y por entendernos mejor a nosotros mismos, al momento de tratar a nuestros hijos —hay mucho de nosotros en éllos.
Pero, no quiero terminar el tema aquí. Le prometí a Andrés continuar la contestación de su pregunta respecto de otras maneras de ver las colas...
Otro fenómeno del open-source que se relaciona con las colas, está justamente en todas las nuevas publicaciones en los blogs —que como es típico de las colas, por la gratuidad, permite que muchísimos aprovechen de exponer —bien o mal— sus ideas con el afán de divertirse y comunicarse con sus pares...
Sin embargo, mejorar la reputación quizás sea la motivación más importante de estos creadores, porque según lo que hemos aprendido de Judith, entendemos que estas publicaciones procuran enaltecer al autor frente a sus pares. Y hay estudios (en EEUU) que apoyan esta tesis, los buenos blogueros consiguen mejores empleos y salarios —los muy exitosos son recompensados ($) directamente a través de sus propios blogs.
Además, estoy seguro, todos nos beneficiamos leyendo a los que tienen algo... sincero y novedoso que aportar.